En una acción que reunió a médicos, enfermeras y personal administrativo, el gremio de salud del estado Barinas protestó recientemente frente al Hospital Luis Razetti, principal centro asistencial de la entidad, para exigir el «cese de la persecución» contra sus miembros. La movilización, convocada por asociaciones y colegios profesionales, tuvo como epicentro la entrada principal del recinto, donde los manifestantes alzaron pancartas y consignas que denunciaban la presunta vulneración de sus derechos laborales.
El malestar que motivó la concentración se enmarca en un clima de creciente tensión que, según voceros del gremio, se ha agudizado en los últimos meses con desplazamientos forzosos, amenazas y la criminalización de la protesta social. Los manifestantes relataron que las presuntas persecuciones no solo afectan la estabilidad emocional de quienes laboran en el hospital, sino que impactan directamente en la calidad de la atención que reciben los pacientes, al generar un ambiente de miedo e incertidumbre que desestimula la permanencia de talento humano especializado.
El contexto regional y nacional resulta clave para entender el porqué de esta acción. Barinas, como otras entidades del país, enfrenta una crisis sanitaria caracterizada por el deterioro de la infraestructura hospitalaria, la escasez de insumos y la migración de profesionales de la salud. Ante este escenario, los trabajadores interpretan cualquier medida administrativa o disciplinaria como un intento de silenciar sus reclamos históricos por mejores condiciones laborales y salariales, lo que ha elevado el tono del conflicto y llevó a la protesta a las afueras del Razetti.
La jornada de este martes no solo busca frenar las presuntas acciones punitivas, sino que plantea un objetivo de mayor alcance para el sector. El gremio pretende, con esta visibilización pública, sentar un precedente que obligue a las autoridades regionales a entablar mesas de diálogo reales y a cesar cualquier práctica que atente contra la libertad sindical. De cara al futuro, la sostenibilidad del sistema público de salud venezolano dependerá de que estas demandas sean atendidas, pues la estabilidad del personal es un requisito indispensable para garantizar la atención digna que la población exige y merece.
Fuente original: El Diario Venezuela | Ver despacho