En un pronunciamiento reciente, Antonio Bastida, reconocido dirigente social y vocero comunitario de Barinas, denunció el colapso vial, el abandono de los servicios públicos y el progresivo deterioro de la infraestructura urbana en la capital del estado. La declaración, difundida a través de medios locales, se produce en un contexto de creciente malestar ciudadano por las condiciones de vida en la región, donde las quejas por fallas en el suministro eléctrico, agua potable y el mal estado de las calles se han vuelto recurrentes.
El diagnóstico de Bastida no se limita a un inventario de quejas, sino que apunta a las causas estructurales del problema. Según el dirigente, la falta de inversión pública y el abandono estatal han generado un círculo vicioso: las vías principales presentan hundimientos y grietas que dificultan el tránsito vehicular y peatonal, mientras que el alumbrado público y el aseo urbano operan de manera intermitente. Este escenario, advierte, no solo afecta la calidad de vida de los barineses, sino que también ahuyenta la inversión privada y profundiza la crisis económica local. El deterioro se agrava en los sectores populares, donde las quejas por aguas servidas a flor de calle y la falta de mantenimiento de los espacios públicos son constantes.
El llamado de Bastida se enmarca en un historial de denuncias similares realizadas por organizaciones vecinales y gremios profesionales en los últimos años, lo que evidencia que el problema no es reciente, sino que se ha ido acumulando sin una respuesta efectiva de las autoridades regionales y nacionales. La falta de un plan integral de rehabilitación vial y de servicios básicos ha llevado a que la ciudadanía asuma costos adicionales, como la contratación de cisternas o el pago de reparaciones de vehículos dañados por el mal estado de las calles.
Esta denuncia busca, en el fondo, presionar a los organismos competentes para que actúen de manera inmediata. La intención de Bastida y de los sectores que representa es que el gobierno nacional y la gobernación de Barinas prioricen la inversión en infraestructura y servicios, no solo como una medida paliativa, sino como parte de un plan de desarrollo sostenible. Para los venezolanos, y en particular para los barineses, esta situación representa un desafío urgente: sin vías transitables, servicios confiables y una infraestructura digna, cualquier intento de reactivación económica o mejora social quedará en el papel. La denuncia de Bastida es, en ese sentido, un llamado a la acción que no admite más demoras.
Fuente original: La Noticia de Barinas | Ver despacho