
En estos momentos cruciales, cuando enfrentamos la fase terminal del régimen más corrupto en la historia republicana de Venezuela, se hace indispensable señalar los enormes desafíos que tiene por delante la clase trabajadora. Nuestra lucha central es la recuperación plena de las condiciones socioeconómicas, el respeto irrestricto a los contratos colectivos y la conquista de un salario justo y suficiente que permita a la familia trabajadora cubrir sus necesidades fundamentales: alimentación, vivienda, salud, educación, transporte y recreación.
Durante la última década, nuestros ingresos fueron pulverizados sistemáticamente por una cúpula gobernante que antepuso el saqueo y la corrupción al bienestar del pueblo laborioso. Frente a este atropello, es oportuno recordar que las conquistas laborales no fueron dádivas del poder, sino el fruto del sacrificio, la mística y la firmeza de grandes líderes sindicales que, junto a las masas trabajadoras, protagonizaron la histórica Gran Huelga Petrolera de 1936 e impulsaron la promulgación de la Ley del Trabajo de ese mismo año, consagrando el derecho a la sindicalización, la huelga y la jornada de ocho horas.
Desde el Sector Trabajadores de Voluntad Popular, nos mantenemos firmes en la primera línea de lucha y asumimos con determinación las siguientes demandas:
Cumplimiento estricto del Artículo 91 Constitucional: Un salario digno, indexado y anclado al costo real de la canasta básica alimentaria.
Salarización de las bonificaciones: Incorporar de inmediato los bonos y asignaciones discrecionales al salario integral, garantizando su incidencia real en prestaciones y pasivos laborales.
Derogación inmediata del Instructivo ONAPRE y del Memorando 2792: Instrumentos nefastos creados para aplanar las tablas salariales, arrebatar conquistas históricas y congelar el salario mínimo en 130,00 Bs. (menos de medio dólar), hundiendo a Venezuela en el foso de los peores salarios del mundo, por debajo de naciones en extrema vulnerabilidad.
Libertad inmediata para los dirigentes sindicales y trabajadores presos: Exigimos el cese de la persecución penal y la excarcelación de quienes hoy están tras las rejas solo por defender los derechos de la clase trabajadora.
Reactivación urgente de las Convenciones Colectivas: Discusión y renovación inmediata de los contratos en los sectores de salud, educación y en las empresas básicas de Guayana.
Finalmente, respaldamos los mecanismos de diálogo y negociación impulsados con el acompañamiento de la comunidad internacional y los Estados Unidos para la reinstitucionalización del país. Este proceso pasa indefectiblemente por la renovación integral de los poderes públicos —en especial el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral—, así como por la fijación de un cronograma con plenas garantías que conduzca a elecciones libres, justas y verificables.
Solo con la restitución plena del Estado de Derecho y la libertad lograremos la democracia total que tanto merece el noble, sufrido y valiente pueblo venezolano.
Alfredo Silva
Responsable Regional del Sector Trabajadores
Voluntad Popular – Estado Barinas